Mi taza está vacía,
y mi cigarro se está consumiendo,
junto con todo lo que hoy,
he venido a dejar atrás.
Tú sólo me miras intrigada
y con lágrimas en los ojos,
me preguntas el ¿por qué? de mi decisión
Mi taza está vacía
al igual que mi corazón,
y adivina quien le dió
el último sorbo,
te llevaste lo mejor de los dos.
No me mires de esa manera
tú no sabes lo que es traición.
Más no te preocupes
yo pagaré la cuenta
y dejaré la taza vacía,
para llenarla despues, con un café mucho mejor...
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